En sanidad damos por hecho que todo el mundo entiende las instrucciones: cómo prepararse para una prueba, cuándo tomar cada medicación, qué significa el mensaje que le acaba de llegar del hospital. Pero para muchas personas esa comprensión no es automática. Un mayor que se maneja mejor en gallego que en castellano. Una persona migrante que todavía no domina el idioma. Alguien que, con los nervios de una llamada del hospital, capta sólo la mitad de lo que le dicen.
Cuando el idioma se convierte en barrera, no es un inconveniente menor, puede ser un riesgo para la salud.
No es un caso aislado: es un país entero
Puede parecer un problema de unos pocos, pero las cifras dicen lo contrario. Según el INE, la población de nacionalidad extranjera en España ha alcanzado los 6,34 millones de personas, ya un 13,1% de la población total. A eso se suman los turistas que cada año pueden necesitar asistencia y las lenguas cooficiales que conviven dentro del propio país.
En cualquier centro de salud, cada día, hay personas que reciben información sobre su salud en un idioma que no es el que mejor entienden. No es una excepción: es parte del paisaje cotidiano de la sanidad.
Cómo se resuelve hoy, y por qué no basta
Los centros que son conscientes del problema hacen lo que pueden: servicios de mediación intercultural, intérpretes telefónicos, personal que echa una mano cuando habla el idioma. Son iniciativas valiosas y necesarias, pero comparten un límite: dependen de que haya alguien disponible, en el momento justo y para la lengua concreta que hace falta.
Un intérprete no puede estar en todas las consultas a la vez, ni a las once de la noche, ni para las decenas de idiomas que pueden aparecer en la puerta de un hospital.
Hablar el idioma del paciente, literalmente
Si queremos que la tecnología mejore la atención sanitaria, primero tiene que ser capaz de comunicarse como lo hacen las personas: en el idioma que cada paciente entiende. Por eso, cuando pensamos en cómo debía comunicarse MarIA con los pacientes, tuvimos clara una cosa: la tecnología tiene que adaptarse a la persona, no al revés. Y adaptarse incluye algo tan elemental como hablarle en su idioma.
MarIA se comunica en las lenguas cooficiales de España —gallego, catalán, euskera y valenciano— y en otros 56 idiomas, tanto por teléfono como por WhatsApp. Porque sabemos que hablar el idioma del paciente no es una comodidad. Es la forma de garantizar que la información llegue completa a personas que, de otro modo, se quedarían a medias. La tecnología permite que esa capacidad sea escalable. Lo que antes dependía de encontrar a la persona adecuada en el momento adecuado, ahora puede estar disponible para cualquier paciente, en cualquier momento.
MarIA asegura la atención las 24 horas del día, sin depender de recursos adicionales, de la disponibilidad de un intérprete o de un profesional que domine ese idioma.
El impacto va mucho más allá de la eficiencia. Cuando un paciente comprende las instrucciones que recibe, aumenta la adherencia al tratamiento, disminuyen los errores y mejora su experiencia con el sistema sanitario.
Accesibilidad es también entender
Cuando hablamos de accesibilidad solemos pensar en barreras físicas. Pero existe otra igual de importante: comprender la información sobre nuestra propia salud. Poder hacerlo en el idioma que mejor entendemos también es accesibilidad.
Y es una de las cosas que la tecnología, bien diseñada, puede resolver a escala. No sustituye la mediación humana donde esta es insustituible, pero sí puede garantizar un suelo común: que nadie se quede sin entender lo básico solo por la lengua que habla.
Una persona no debería recibir peor atención por no manejarse en el idioma administrativo de su hospital. Que la tecnología hable su lengua no es un lujo: para muchos pacientes es la diferencia entre entender su tratamiento y seguirlo a ciegas.
La mejor atención sanitaria empieza mucho antes del tratamiento, porque la primera condición para cuidar bien a una persona es que pueda entender aquello que afecta a su propia salud.
¿Quieres ver cómo MarIA puede comunicarse con tus pacientes en su idioma? Habla con nuestro equipo.